El cierre centralizado del coche es un sistema electrónico que permite abrir y cerrar todas las puertas del automóvil de manera simultánea mediante un mando a distancia o un interruptor en el interior del vehículo. Conocido por su conveniencia, este mecanismo no solo facilita la entrada y salida de los pasajeros, sino que también incrementa la seguridad al evitar que las puertas queden accidentalmente abiertas. Esta funcionalidad, que inicialmente apareció en vehículos de lujo en la década de 1960, se ha convertido en una característica estándar en la mayoría de los coches modernos.
Cómo funciona el cierre centralizado
El funcionamiento del cierre centralizado se basa en un mecanismo sencillo pero eficaz. Inicialmente, se utilizaba un sistema eléctrico que incluía bobinas para activar el cierre o la apertura de las puertas. Sin embargo, la evolución tecnológica ha permitido que los sistemas modernos utilicen motores eléctricos más sofisticados. Estos son controlados por señales infrarrojas emitidas por un mando a distancia.
Cuando se activa el mando, una señal se transmite por los cables del sistema conectados a través de un CAN Bus, que distribuye la señal, así como otra información del vehículo. Los actuadores, generalmente motores eléctricos situados en las puertas, reciben esta señal y accionan las varillas encargadas de subir o bajar los pestillos. Este proceso permite tanto la apertura como el cierre de las puertas de manera simultánea.
Características del cierre centralizado
El cierre centralizado no solo centraliza la operación de las cerraduras de las puertas, sino que también incluye funciones adicionales que aumentan la seguridad del vehículo. Entre estas características, destaca la capacidad de bloquear automáticamente las puertas cuando el coche alcanza cierta velocidad, lo que proporciona una capa adicional de seguridad en caso de accidentes.
Además, algunos sistemas están conectados a las alarmas del vehículo, lo que brinda una mayor protección contra robos. Esta conexión sinérgica entre el cierre centralizado y el sistema antirrobo hace que el automóvil sea menos vulnerable a accesos no autorizados, dado que cualquier intento de apertura no registrada podría activar la alarma.
Síntomas de que no funciona bien
Con el tiempo y el uso intensivo, el sistema de cierre centralizado puede presentar fallos. Algunos de los síntomas más comunes de que no está funcionando correctamente incluyen: la imposibilidad de abrir o cerrar las puertas mediante el mando a distancia, el desbloqueo de solo una puerta mientras las otras permanecen cerradas, o ruidos inusuales provenientes de las puertas durante el intento de operación.
En caso de experimentar alguno de estos problemas, es vital diagnosticar si la causa es eléctrica o mecánica. Por ejemplo, si solo una puerta presenta el problema mientras el ruido del motor es perceptible, podría tratarse de un fallo menor. Sin embargo, si el motor no suena en absoluto, podría ser indicativo de un problema más serio, como un motor eléctrico averiado, que requerirá el asesoramiento de un especialista en mecánica.
Averías del cierre centralizado coche más frecuentes
Las averías más comunes del cierre centralizado suelen estar relacionadas con fallos en los actuadores o problemas eléctricos en el sistema. Un actuador defectuoso puede causar que una o varias puertas no respondan al mando o al interruptor interno, impidiendo el cierre o la apertura correctos.
- Fallas en el motor eléctrico: Si el motor encargado de mover los pestillos se daña, puede impedir que la señal eléctrica complete el circuito necesario para operar el sistema.
- Desgaste de los cables: Cables dañados o conexiones flojas pueden interrumpir la señal entre el mando y los actuadores, resultando en una pérdida de funcionalidad del sistema.
Frente a cualquier tipo de avería, es recomendable acudir a un profesional para evaluar y reparar el daño, ya que el sistema de cierre centralizado es crucial para la seguridad del vehículo y la comodidad del usuario.