El término «NEDC Coche» se refiere al antiguo estándar de homologación de consumos y emisiones de los vehículos en Europa, conocido por sus siglas en inglés como «New European Driving Cycle». Este ciclo fue utilizado desde 1997 hasta 2018 para evaluar el rendimiento de los coches en términos de consumo de combustible y emisiones de gases contaminantes. El ciclo NEDC se desarrolló bajo la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa con el objetivo de estandarizar estos valores en un entorno de pruebas controlado. Sin embargo, fue criticado por no reflejar adecuadamente las condiciones de conducción reales, lo que llevó a su reemplazo por el ciclo WLTP (Worldwide Harmonized Light Vehicles Test Procedure) en 2018.
Características del ciclo NEDC
El ciclo NEDC se caracterizaba por simular dos tipos de conducción: urbana y extraurbana. La conducción urbana se llevaba a cabo mediante cuatro ciclos ECE-15 consecutivos, simulando un tráfico de hora punta con paradas frecuentes y arranques en frío. Cada ciclo duraba 195 segundos y recorría casi un kilómetro a una velocidad media de 18,35 km/h. Por otro lado, el ciclo extraurbano simulaba conducción en carretera durante casi siete kilómetros, con una velocidad media cercana a los 63 km/h y una velocidad máxima de 120 km/h.
En total, las pruebas del ciclo NEDC incluían una conducción mixta con una duración de menos de 20 minutos, recorriendo 10,93 kilómetros a una velocidad media de 33,35 km/h. Los vehículos evaluados solo llevaban el equipamiento básico para reducir el peso y, con ello, obtener mejores cifras de consumo y emisiones. Además, las pruebas se realizaban en un entorno cerrado, típicamente sobre un banco de rodillos, y bajo condiciones controladas, lo que permitió que muchos fabricantes optimizaran sus vehículos para estas pruebas específicas.
Partes del ciclo NEDC Coche
El ciclo NEDC se dividía principalmente en dos grandes partes: la fase de conducción urbana y la fase de conducción extraurbana. Ambas fases tenían como objetivo replicar de manera estándar las condiciones de conducción que un vehículo podría experimentar en una ciudad congestionada y en una carretera despejada, respectivamente.
- Fase de conducción urbana: Se componía de cuatro ciclos consecutivos ECE-15. Buscaba simular situaciones de tráfico denso con paradas frecuentes, arranques y un motor que comenzaba en frío. Se medía cómo respondía el coche ante estos escenarios, incluyendo el consumo de combustible y las emisiones resultantes.
- Fase de conducción extraurbana: Simulaba la conducción a una velocidad media más alta y en condiciones menos congestionadas. Aquí se evaluaba el comportamiento del coche en situaciones de tráfico fluido, como podría encontrarse en carreteras interurbanas.
Ambas partes se llevaban a cabo en un laboratorio, utilizando un banco de rodillos que permitía medir con precisión las emisiones y el consumo de combustible de los vehículos bajo condiciones controladas.
Funcionamiento del ciclo NEDC Coche
El ciclo NEDC funcionaba mediante una serie de procedimientos estandarizados que se llevaban a cabo en un entorno de prueba controlado. Inicialmente, los coches se colocaban en rodillos dinamómetros en un laboratorio, donde se simulaba una conducción en diferentes escenarios predefinidos. Estos procedimientos incluían una serie de arranques en frío y diferentes velocidades para reflejar las condiciones reales de manejo urbano e interurbano.
Durante estas pruebas, los vehículos eran examinados sin equipamiento adicional que pudiera afectar su peso o consumo de combustible. Esto significaba que los coches eran testeados en su configuración más básica. La temperatura del laboratorio también era controlada estrictamente, manteniéndose entre 20 y 30 grados centígrados. Además, los cambios de marcha en las transmisiones manuales se realizaban a puntos fijos, mientras que en las automáticas los cambios los decidía la propia transmisión.
El objetivo del ciclo NEDC era ofrecer una medida estándar y comparable del rendimiento de los vehículos en términos de consumo y emisiones. Sin embargo, este funcionamiento fue criticado por no reflejar adecuadamente las condiciones reales de manejo y permitió que los fabricantes optimizasen excesivamente sus vehículos para pasar estas pruebas, lo que llevó finalmente a su sustitución por el ciclo WLTP.
Averías más frecuentes según el ciclo NEDC
El ciclo NEDC, al ser una prueba de laboratorio estandarizada, no estaba diseñado para detectar averías en los vehículos, sino para medir el consumo de combustible y las emisiones en condiciones específicas. Sin embargo, el comportamiento de los vehículos durante estas pruebas podría dar pistas sobre posibles problemas subyacentes que podrían afectar al rendimiento en situaciones reales.
Entre las averías más frecuentes que podrían influir en los resultados del ciclo NEDC se incluyen problemas en el sistema de escape, como catalizadores y sensores de oxígeno defectuosos, que afectarían a las emisiones de gases. También, un mantenimiento deficiente del motor, como filtros de aire obstruidos o inyectores sucios, podría alterar las mediciones de consumo de combustible.
Por otro lado, los componentes del tren motriz, como transmisiones que no operan suavemente o una gestión incorrecta del software del motor, también podrían influir en los resultados obtenidos durante las pruebas. Estos aspectos destacan la importancia de un mantenimiento regular y de seguir las recomendaciones del fabricante para asegurar que el vehículo funcione de manera óptima, tanto en pruebas de laboratorio como en la vida diaria.