Cambiar de marcha correctamente consiste en subir de marcha antes de que el motor revolucione en exceso y bajar cuando pierde fuerza, pisando el embrague a fondo y soltándolo de forma progresiva. Hacerlo bien mejora la seguridad, reduce el consumo y alarga la vida del motor y la caja de cambios.
Conducir es mucho más que acelerar y frenar. La forma en que ejecutas los cambios de marcha influye directamente en la durabilidad de tu coche y en tu seguridad. Repasamos las buenas prácticas.
Cómo cambiar de marcha correctamente
- Pisa el embrague a fondo antes de mover la palanca
- Selecciona la marcha adecuada a la velocidad y las revoluciones
- Suelta el embrague de forma progresiva mientras aceleras suavemente
- Sube de marcha antes de que el motor revolucione en exceso
- Baja de marcha cuando el motor pierde fuerza o vas a frenar
Errores que dañan el motor y la caja
- Circular con el pie apoyado en el embrague
- Ir en una marcha demasiado larga a bajas revoluciones
- Forzar el motor a altas revoluciones sin necesidad
- Cambiar sin pisar el embrague a fondo
Preguntas frecuentes
¿A qué revoluciones conviene cambiar de marcha?
Como orientación, entre 2.000 y 2.500 rpm en gasolina y algo menos en diésel; el objetivo es no forzar ni ir demasiado bajo de vueltas.
¿Es malo llevar el pie sobre el embrague?
Sí: aunque no lo pises, roza el mecanismo y acelera su desgaste. Mantén el pie en el reposapiés.




