El término «Gato Coche» se refiere a una herramienta esencial para la elevación de vehículos, comúnmente utilizada en el ámbito automotriz para tareas como el cambio de neumáticos. Esta herramienta debe su nombre a una de las primeras variantes que presentaba una curvatura similar a la que adopta un gato (animal) cuando está enfadado. La principal función de un gato de coche es proporcionar un medio seguro para elevar el vehículo, permitiendo así el acceso a partes que normalmente son inaccesibles. Los gatos para coches se clasifican generalmente según la capacidad de peso que pueden soportar, usualmente a partir de 1,5 toneladas. Existen diferentes tipos de gatos para coche, cada uno con sus propias características y aplicaciones específicas.

Tipos de Gato Coche

El «Gato Coche» se presenta en diversas variantes, cada una diseñada para cumplir con necesidades específicas de elevación. Entre los tipos más comunes se encuentran:

Gato Mecánico

El gato mecánico, también conocido como gato de tijera, es una herramienta básica y económica que suele incluirse en los vehículos por parte de los fabricantes. Este tipo de gato utiliza un sistema de piezas con husillo y una pieza roscada que facilita la elevación del coche mediante el accionamiento manual. Es idóneo para cargas pequeñas y destaca por su simplicidad en la construcción y mantenimiento.

Gato Hidráulico

Por otro lado, el gato hidráulico es común en talleres gracias a su capacidad para levantar cargas mayores, generalmente entre 2 y 3 toneladas. Basado en el principio de Pascal, este tipo de gato permite un accionamiento más rápido y fácil en comparación con los modelos mecánicos. Su precio ha disminuido considerablemente, haciéndolo accesible para una variedad de usuarios.

Otros Tipos de Gatos

Además de los anteriores, existen gatos como el de cremallera, que se utilizan para vehículos más grandes o pesados como tractores o aplicaciones agrícolas. Estos modelos son más especializados y, por tanto, suelen ser más caros.

Gato del Coche 2 | Avanti Renting

Características del Gato Coche

El «Gato Coche» se caracteriza por su capacidad para soportar y levantar diferentes pesos, además de su diseño que garantiza la seguridad y eficacia durante su uso. Entre las características más destacadas se encuentran:

  • Capacidad de Carga: Los modelos varían en función del peso que pueden elevar, comenzando desde 1,5 toneladas hasta más de 50 toneladas en los modelos más avanzados.
  • Sistema de Elevación: Puede ser mecánico, mediante una manivela, o hidráulico, a través del uso de fluidos presurizados que facilitan el levantamiento.
  • Portabilidad: Algunos gatos, como los hidráulicos de carretilla, están equipados con ruedas que facilitan su traslado y posicionamiento bajo el vehículo.
  • Facilidad de Uso: Aunque los modelos hidráulicos requieren menos esfuerzo físico, todos los gatos para coches están diseñados para ser operados manualmente por una sola persona.

Cómo Funciona un Gato Coche

El funcionamiento de un «Gato Coche» varía según su tipo, pero el principio básico es elevar el vehículo para permitir el acceso seguro.

Gato Mecánico

El gato mecánico funciona manualmente. Mediante el uso de una manivela, el usuario gira una pieza roscada que desplaza un husillo, elevando así el vehículo. La simplicidad de este diseño lo hace ideal para aplicaciones ocasionales como el cambio de una rueda pinchada.

Gato Hidráulico

Este tipo de gato utiliza el principio de Pascal, empleando un sistema hidráulico para transmitir presión a través de un fluido. Cuando se acciona la palanca, el fluido es forzado a través del sistema, elevando el émbolo que soporta la carga. Los gatos hidráulicos suelen ser preferidos en talleres debido a su capacidad para levantar mayores pesos y su facilidad de uso.

Averías del Gato Coche más Frecuentes

A pesar de su robustez, los «Gato Coche» pueden experimentar una serie de problemas o averías comunes que impiden su correcto funcionamiento.

  • Fugas de Aceite en Gatos Hidráulicos: Esto puede ocurrir debido a un mantenimiento deficiente o al desgaste de las juntas. Las fugas de aceite disminuyen la eficacia del gato y pueden representar un riesgo de seguridad.
  • Atascamiento del Husillo en Gatos Mecánicos: La acumulación de suciedad o la falta de lubricación pueden impedir el movimiento suave del husillo, dificultando la elevación.
  • Oxidación y Corrosión: La exposición a la humedad y al aire libre puede causar corrosión en las partes metálicas, afectando la integridad del gato.
  • Desgaste General por Uso: Con el tiempo y el uso frecuente, las piezas móviles de cualquier tipo de gato pueden desgastarse, requiriendo reparación o reemplazo para garantizar un rendimiento seguro.

El mantenimiento regular, incluyendo la limpieza y lubricación adecuadas, puede prevenir muchas de estas averías y extender la vida útil del gato.

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