La potencia real de un coche se mide en kW o CV según viene en su ficha técnica, pero los caballos fiscales que se usan para calcular el impuesto de circulación se obtienen aplicando el factor de conversión 1 kW = 1,3596 CV a la potencia fiscal del vehículo, un dato que también figura en la ficha de la ITV.
Cuando dos conductores comparan coches, tarde o temprano sale el tema de los caballos de vapor (CV): cuántos tiene tu coche, cuántos el del vecino, y qué significa realmente esa cifra. No es solo una curiosidad: la cantidad de CV de tu vehículo influye directamente en lo que pagas cada año por el impuesto de circulación, así que merece la pena entender de dónde sale ese número.
De dónde salen los CV de un coche
Ese dato también pesa a la hora de comprar o vender un coche, porque va ligado tanto al precio como al diseño del vehículo. Todo esto tiene que ver con la potencia del coche, es decir, la cantidad de trabajo que el motor es capaz de generar para impulsarlo.
Cómo calcular la potencia y los caballos fiscales de tu coche
Para hacer el cálculo necesitas la tarjeta de Inspección Técnica de Vehículos (ITV), donde figuran la matrícula y los datos técnicos del coche: marca, tipo, variante y versión, dimensiones, masas, potencia real, potencia fiscal y la relación potencia/masa.
Aquí conviene aclarar algo importante: esa ficha no indica directamente el número de caballos de vapor del coche. La razón es que el CV no forma parte del Sistema Internacional de Unidades, que solo reconoce oficialmente el vatio como unidad de potencia. Y ojo, tampoco los kilovatios que aparecen en la ficha corresponden a la potencia real del motor, sino a la potencia fiscal, la unidad con la que se calcula el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, más conocido como impuesto de circulación.
Ejemplo de cálculo de la potencia fiscal
Con la ficha técnica en la mano, solo falta convertir los kW a CV aplicando el factor 1,3596. Un ejemplo real: el Seat Arona tiene una potencia fiscal de 85 kW.
85 kW x 1,3596 = 115,566 CV
Es decir, el Seat Arona equivale a 115,566 CV. El cálculo también funciona al revés: si quieres pasar de CV a kW, basta con dividir entre el mismo factor de conversión (CV / 1,3596 = kW).
En los coches más modernos, la ficha técnica suele incluir ya el dato en caballos, así que a veces ni siquiera hace falta hacer la cuenta; en los modelos más antiguos, en cambio, solo encontrarás el valor en kW y tendrás que aplicar la fórmula.
¿Por qué importa conocer los caballos fiscales?
Cuanta más potencia fiscal tiene un coche, mayor suele ser la carga del impuesto de circulación. Además, este dato también es necesario si vas a hacer trámites con la administración o a contratar un seguro, ya que la potencia del vehículo es uno de los factores que se tienen en cuenta para calcular la prima.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calculan los caballos fiscales de un coche?
Se aplica la fórmula kW x 1,3596 = CV sobre la potencia fiscal que figura en la ficha de la ITV del vehículo.
¿Por qué mi ficha técnica no indica directamente los CV?
Porque el CV no es una unidad del Sistema Internacional; la ficha refleja la potencia fiscal en kW, que hay que convertir con el factor de conversión.
¿Los caballos fiscales afectan al impuesto de circulación?
Sí, es uno de los criterios principales que usan los ayuntamientos para calcular el importe del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica.





