La contramarcha en un coche es una configuración de sillas de seguridad infantil que se instala en el sentido contrario a la dirección del vehículo. Este método ha sido ampliamente adoptado debido a su capacidad para proteger a los niños en caso de accidentes de tráfico, reduciendo significativamente el riesgo de lesiones graves o fatales. Al estar en contramarcha, la silla absorbe el impacto y evita que el niño se proyecte hacia adelante, distribuyendo la fuerza del choque a lo largo de la espalda y los laterales del asiento. Aunque la legislación varía, se recomienda que los niños viajen en contramarcha tanto tiempo como sea posible, ya que estudios han demostrado que esta posición es más segura que viajar en el sentido de la marcha.

Significado de la Contramarcha Coche

El término «contramarcha coche» se refiere a la orientación que deben tener las sillas de seguridad infantil dentro de un vehículo, colocadas en sentido opuesto a la dirección de marcha. Esta disposición tiene como objetivo primordial la protección de los más pequeños durante el viaje, actuando como un sistema de retención infantil altamente efectivo.

La importancia de la contramarcha radica en su capacidad para minimizar las lesiones en caso de colisión. Al viajar en contramarcha, ante un impacto frontal, la fuerza se dispersa a lo largo del respaldo de la silla y los laterales, en lugar de concentrarse en el cuello y cabeza del niño. Esto es crucial, ya que las partes del cuerpo de los niños son mucho más vulnerables que las de los adultos. Esta configuración protege especialmente la columna vertebral y los órganos internos del pequeño, haciendo de la contramarcha una opción preferida en la seguridad vial infantil.

Tipos de Sillas para Contramarcha

Existen varios tipos de sillas de coche diseñadas para instalarse en contramarcha, cada una adaptada a diferentes rangos de peso y altura del niño. Las sillas se clasifican principalmente por normativa, entre las cuales destacan las homologaciones ECE R44/04 y UN R129 o i-Size. La normativa i-Size introduce criterios basados en la altura del niño, promoviendo su uso hasta al menos los 15 meses de edad, aunque se aconseja prolongar el tiempo de uso más allá de este periodo por motivos de seguridad.

Las sillas de contramarcha pueden incluir características adicionales para mayor protección, como arneses de múltiples puntos o protección lateral mejorada. Algunos modelos son convertibles, permitiendo un uso prolongado a medida que el niño crece. Al elegir una silla de contramarcha, es fundamental considerar la compatibilidad con el vehículo, el sistema de instalación –como ISOFIX– y las necesidades particulares del niño para garantizar un ajuste seguro.

Contramarcha del Coche 2 | Avanti Renting

Características de las Sillas de Contramarcha

Las sillas para contramarcha presentan características diseñadas para maximizar la seguridad del niño. Una de sus principales características es el sistema de absorción de impactos, que permite distribuir la fuerza de un accidente a lo largo de toda la estructura de la silla. Este sistema ayuda a proteger las zonas más frágiles del niño, como el cuello y la cabeza, que son especialmente vulnerables en colisiones frontales.

Otro aspecto a destacar es el arnés de seguridad, que suele tener entre cinco y siete puntos de anclaje. Este tipo de arnés ayuda a mantener al niño firmemente sujeto dentro de la silla, reduciendo la probabilidad de lesiones por el movimiento brusco en caso de un siniestro. Además, las sillas de contramarcha suelen estar equipadas con refuerzos laterales que brindan protección adicional en colisiones laterales, ofreciendo una protección integral para el niño.

Instalación de la Silla en Contramarcha

La correcta instalación de la silla en contramarcha es esencial para asegurar su eficacia en caso de accidente. La mayoría de las sillas modernas cuentan con sistemas de anclaje ISOFIX, que facilitan una instalación sencilla y segura al asegurar la silla directamente al chasis del vehículo. Sin embargo, todavía se utilizan cinturones de seguridad en automóviles más antiguos.

Es importante seguir las instrucciones del fabricante al pie de la letra. La base de la silla debe estar bien asentada en el asiento del coche, y el respaldo ajustado conforme a las indicaciones específicas del modelo. La posición del niño dentro de la silla también es crucial: el arnés debe quedar ajustado pero no excesivamente apretado, permitiendo el paso de dos dedos entre el arnés y el cuerpo del niño. Además, se debe desactivar el airbag en el caso de instalar la silla en el asiento delantero, ya que este podría causar lesiones graves en caso de activación.

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