La Ruta de la Plata en coche recorre unos 820 kilómetros entre Gijón y Sevilla, atravesando Asturias, Castilla y León, Extremadura y Andalucía en cinco tramos: Gijón-León, León-Zamora, Zamora-Salamanca, Salamanca-Cáceres y Cáceres-Sevilla. Un itinerario con historia romana, ciudades Patrimonio de la Humanidad y paisajes muy distintos entre el norte y el sur de España.
Pocas rutas en España condensan tanta historia y tanta variedad de paisaje como la Ruta de la Plata. Atravesar el país de norte a sur en coche, desde la costa cantábrica hasta Andalucía, permite ver cómo cambia el paisaje, la arquitectura y hasta la forma de hablar cada pocos cientos de kilómetros, todo dentro de un mismo viaje.
En un mismo recorrido se pasa de los verdes prados asturianos y los paisajes de montaña de Castilla y León a los campos de olivos y los cortijos andaluces, con Extremadura de por medio ofreciendo dehesas, encinas y pueblos que apenas han cambiado en siglos. Es, probablemente, una de las rutas por carretera donde más se nota el contraste de paisajes de toda la península en un solo trayecto, algo que compensa de sobra las horas al volante.
Además del paisaje, viajar por esta ruta es también viajar por capítulos distintos de la historia de España: restos romanos, arquitectura medieval, palacios renacentistas y barrocos, y ciudades que han sabido conservar su casco antiguo casi intacto pese al paso de los siglos. Pocas veces un mismo itinerario permite ver tanta variedad arquitectónica sin salir de las mismas dos carreteras.
De dónde viene el nombre de la Ruta de la Plata
Aunque suene a metal precioso, el nombre no tiene nada que ver con la plata. La teoría más aceptada es que deriva del término árabe “al-b’lata”, que vendría a significar algo así como “camino empedrado” o “piedra pulida”. Con el paso de los siglos el nombre se fue simplificando hasta quedar en “La Plata”, una curiosidad que sorprende a quien la recorre por primera vez.
El origen del trazado es bastante más antiguo que su nombre: se apoya en viejas rutas comerciales de los tartesios y fue pavimentado durante el Imperio Romano, allá por el siglo III a.C., cuando se construyó el camino entre Mérida y Astorga. Lo que hoy conocemos como Ruta de la Plata corresponde, en gran parte, a las carreteras N-630 y A-66, que prolongaron aquel trazado histórico hasta Gijón por el norte y hasta Sevilla por el sur.
La ruta en coche, tramo a tramo
Para disfrutarla con calma conviene repartirla en varias etapas y dejar tiempo para parar en cada ciudad. Estos son los cinco tramos en los que suele dividirse el recorrido.
Gijón – León (unos 150 km)
Gijón se despide con vistas al Cantábrico desde el monte Santa Catalina, el barrio pesquero de Cimadevilla y el ambiente de sus sidrerías; la playa urbana de San Lorenzo y el paseo marítimo de El Muro son parada obligada antes de coger carretera. Ya en León merece la pena parar en la Plaza Mayor, el Hostal San Marcos, la Casa de Botines de Gaudí y la Catedral gótica, célebre por sus vidrieras, además del ambiente de tapeo del Barrio Húmedo al caer la tarde.
León – Zamora (unos 140 km)
Un tramo tranquilo que desemboca en una de las ciudades con más encanto de Castilla y León. En Zamora lo mejor es aparcar el coche y perderse a pie por el casco antiguo, entre palacios con escudos de armas, la Catedral románica con su singular cúpula y templos como San Cipriano, Santiago del Burgo o Santa María de la Horta, en un paseo que bien puede llenar toda una tarde.
Zamora – Salamanca (65,6 km)
El tramo más corto lleva hasta Salamanca, una de las ciudades monumentales de España. Aquí es de visita obligada la Universidad y sus claustros centenarios, la Plaza Mayor —para muchos, la más bonita de España—, las dos catedrales (Vieja y Nueva, que se funden en un mismo conjunto con estilos románico, gótico, renacentista y barroco) y la Casa de las Conchas, que se remonta a la época de los Reyes Católicos.
Salamanca – Cáceres (200 km)
El segundo tramo más largo del viaje, con una parada recomendable en Casar de Cáceres para probar su famosa torta de queso. Cáceres, con su casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad, sorprende con la Torre del Bujaco, la Catedral de Santa María, el Museo de Cáceres y calles empedradas y serpenteantes donde todavía se reconocen las casonas que levantaron los emigrantes extremeños a su vuelta de América.
Cáceres – Sevilla (265 km)
El tramo final, y también el más largo, cierra la ruta por todo lo alto en Sevilla: la Catedral gótica, la Giralda, el Alcázar, la Torre del Oro y barrios como Triana o Santa Cruz merecen más de un día de visita. Pasear por la calle Betis con vistas al Guadalquivir, tapear por la calle Sierpes y terminar la jornada con un espectáculo de flamenco es la manera perfecta de despedirse de esta ruta.
Consejos para afrontar el viaje en coche
Al tratarse de un recorrido largo, conviene prepararlo con algo de tiempo. La primavera y el otoño suelen ser las estaciones más agradecidas para hacerlo, ya que en verano el calor en el tramo andaluz puede apretar bastante y en invierno el frío y la posible nieve en los puertos del norte pueden complicar algún tramo. Repartir el viaje en varias jornadas, en lugar de intentar completarlo en un par de días, permite disfrutar con calma de cada ciudad sin acabar agotado al volante.
Antes de salir es buena idea repasar lo básico del coche: presión y estado de los neumáticos, niveles de líquidos y que el aire acondicionado funcione correctamente, sobre todo si el tramo final transcurre en pleno verano andaluz. Planificar de antemano dónde parar a dormir en cada etapa, dejar margen para desvíos y paradas fotográficas, y alternar la conducción si se viaja acompañado son detalles que marcan la diferencia entre un viaje agotador y uno realmente disfrutable.
Si el plan es alargar la escapada por carretera, conviene llegar con el coche bien conocido: repasa algunas claves sobre la maniobrabilidad del coche antes de un viaje largo, y para aparcar sin sustos en cada parada del camino, echa un vistazo a cómo funciona la cámara de aparcamiento del coche.
¿Cuántos días se necesitan para hacer la Ruta de la Plata en coche?
Depende del ritmo de cada viajero, pero para disfrutar con calma de las ciudades del recorrido suele recomendarse entre 4 y 6 días, dedicando al menos una jornada a cada parada principal.
¿Qué carreteras siguen el trazado de la Ruta de la Plata?
Principalmente la N-630 y la A-66, que enlazan Gijón con Sevilla pasando por León, Zamora, Salamanca y Cáceres, sobre el antiguo trazado romano.
¿Es una ruta apta para hacerla de un tirón?
Es posible en cuanto a distancia, pero se pierde buena parte del interés histórico y cultural de la ruta; lo habitual y recomendable es repartirla en varias etapas.





