Un cinemómetro es el dispositivo que mide la velocidad a la que circula un vehículo para controlar que se respetan los límites. Funciona con tecnología de radar, láser o por tramos, puede ser fijo o móvil y su precisión es clave para que las sanciones sean válidas.
Todos los conductores conocen los radares, pero pocos saben que “radar” es solo una de las tecnologías que emplea un aparato más amplio: el cinemómetro. Es el instrumento que la DGT utiliza para medir la velocidad y hacer cumplir los límites de velocidad. Entender cómo funciona te ayuda a saber por qué sus mediciones tienen validez legal.
- Cinemómetro
- Instrumento de medida que determina la velocidad de un vehículo en movimiento. El radar es una de las tecnologías que puede emplear, junto al láser o la medición por tramos.
Tipos de cinemómetro
Existen varias modalidades, cada una pensada para un tipo de vía y situación de tráfico:
| Tipo | Cómo mide | Uso habitual | |
|---|---|---|---|
| Radar | Emite una señal que rebota en el vehículo y calcula la velocidad por el tiempo de retorno | Puntos fijos y controles móviles | |
| Láser (LIDAR) | Usa un haz de luz que enfoca un vehículo concreto | Controles de agentes en carretera | |
| De tramo | Cámaras al inicio y al final de un tramo calculan la velocidad media | Túneles y tramos con siniestralidad |
El cinemómetro de radar es el más extendido por su fiabilidad. El láser o LIDAR es más preciso y permite apuntar a un vehículo determinado dentro del tráfico, algo muy útil en vías con mucha densidad. Y el de tramo resuelve el clásico truco de frenar solo ante el radar: al medir la velocidad máxima media entre dos puntos, obliga a mantener una velocidad correcta durante todo el recorrido.
Características que lo definen
Un cinemómetro se caracteriza por tres cualidades esenciales. La precisión es la más importante: usa ondas de radio o láser para que la lectura sea exacta y las sanciones, incuestionables. La versatilidad permite instalarlo de forma fija en puntos estratégicos o montarlo en vehículos para controles temporales. Y la adaptabilidad hace que convivan modelos tradicionales de radar con los más modernos de láser y de tramo, integrados en los sistemas de gestión de tráfico.
Instalación y calibración
La instalación de un cinemómetro fijo se hace en enclaves donde interesa un control constante, como cruces peligrosos o zonas de alta densidad, y exige una alineación y calibración exactas. Los móviles ofrecen más flexibilidad: se montan en vehículos patrulla y permiten crear controles temporales en cualquier ubicación. En ambos casos, la calibración periódica es obligatoria; sin ella, el aparato podría dar lecturas erróneas.
Señales de que un cinemómetro falla
Un cinemómetro defectuoso compromete la fiabilidad del control de velocidad. Estos son los síntomas más habituales de un mal funcionamiento:
- Lecturas anormalmente altas o bajas que no coinciden con la velocidad real
- Falta de respuesta del equipo en condiciones meteorológicas adversas
- Fallos de sincronización con los sistemas centrales de tráfico
Ante cualquiera de estas señales, es imprescindible una revisión técnica que verifique y recalibre el dispositivo. Solo así se garantiza que las mediciones sigan siendo precisas y con validez legal.
¿Es lo mismo un radar que un cinemómetro?
No exactamente. El cinemómetro es el aparato que mide la velocidad; el radar es una de las tecnologías que puede usar, junto al láser o la medición por tramos.
¿Los cinemómetros de tramo son legales?
Sí. Miden la velocidad media entre dos puntos y están reconocidos por la normativa. Su objetivo es que se respete el límite durante todo el tramo, no solo en un punto.
¿Qué pasa si el cinemómetro no está calibrado?
Una medición con un aparato sin verificar o mal calibrado puede impugnarse, ya que la validez de la sanción depende de que el dispositivo cumpla los requisitos de metrología legal.




