Cada vez más coches se venden con cambio automático, y muchos conductores acostumbrados al manual se sienten un poco perdidos la primera vez. La buena noticia es que aprender cómo conducir un coche automático es más sencillo de lo que parece: hay menos que gestionar y mucha más comodidad al volante.

En esta guía te explicamos qué significan las posiciones de la palanca, cómo arrancar paso a paso y algunos consejos para sacarle el máximo partido desde el primer día.

¿Qué diferencia hay con un coche manual?

La gran diferencia es que un automático no tiene pedal de embrague ni te obliga a cambiar de marcha, porque la caja lo hace sola seleccionando la relación adecuada según la velocidad y la aceleración. Si quieres profundizar, tenemos una guía completa sobre la transmisión automática.

Eso deja solo dos pedales: acelerador y freno. Al principio desconcierta no tener embrague, pero en pocos minutos la conducción resulta mucho más relajada, sobre todo en ciudad y en los atascos del día a día.

¿Qué significan las letras P, R, N y D?

La palanca de un cambio automático no lleva números, sino letras, y entender qué hace cada posición es lo primero que debes dominar antes de arrancar. Estas son las posiciones básicas que vas a encontrar en prácticamente cualquier coche.

P (Park)


Es la posición de estacionamiento y bloquea la transmisión para que el coche no se mueva. Se usa siempre al aparcar y, en la mayoría de vehículos, es necesario tener la palanca aquí para poder arrancar el motor con total seguridad.

R (Reverse) y N (Neutral)


La R es la marcha atrás y solo debe engancharse con el coche detenido. La N es el punto muerto, que desconecta la transmisión de las ruedas y se emplea en situaciones muy puntuales, como cuando hay que remolcar el vehículo.

D (Drive)


Es la posición para circular hacia delante y la que usarás casi todo el tiempo. Con ella, la caja de cambios gestiona automáticamente todas las marchas según aceleres o frenes, sin que tengas que preocuparte de nada más durante la marcha.

¿Cómo se arranca un coche automático?

Poner en marcha un automático tiene su propia rutina, distinta a la del manual, y seguir el orden correcto evita sustos y protege la mecánica de la caja de cambios. Estos son los pasos que debes dar cada vez que arrancas.

Cómo conducir un coche automático: guía fácil

Arrancar paso a paso


1

Pisa el freno

Con el pie derecho, mantén pisado el pedal de freno antes de nada.


2

Arranca el motor

Gira la llave o pulsa el botón con la palanca en P.


3

Selecciona la marcha

Sin soltar el freno, pon D para avanzar o R para ir hacia atrás.


4

Suelta el freno y acelera

Retira el pie del freno y acelera con suavidad para ponerte en marcha.


¿Se conduce solo con un pie?

La recomendación general es usar únicamente el pie derecho para acelerar y para frenar, igual que en un manual, porque así evitas confusiones y frenadas bruscas por pisar los dos pedales a la vez sin darte cuenta.

Con la práctica, la coordinación se vuelve natural y el pie izquierdo simplemente descansa. Es un hábito que al principio cuesta un poco, pero que en pocos días interiorizas por completo y ya no vuelves a pensar en él.

¿Qué ventajas tiene el cambio automático?

Más allá de la comodidad, el automático reduce la fatiga en los atascos y suaviza mucho la conducción, y las cajas modernas son tan eficientes que ya no penalizan el consumo como ocurría hace años. Buena parte de ese mérito es del convertidor de par que llevan dentro.

Hoy el cambio automático es casi obligado en híbridos y eléctricos, y gana terreno también en los coches de combustión por lo cómodo que resulta en el uso diario, sobre todo en ciudad.

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La regla de oro del cambio automático es sencilla: usa siempre el pie derecho para acelerar y frenar, y deja el izquierdo descansando por completo. Así evitas frenadas bruscas por error y conduces mucho más relajado desde el primer día.

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